martes, 26 de agosto de 2008

Medio y mensaje


Los sentidos son canales de entrada (input) de información que nos ayudan a reconocer y entender el mundo que nos rodea, desde aquello más lejano a nosotros como las estrellas, con la vista, hasta lo que ya se ha disuelto en nosotros, con el gusto, parafraseando un aforismo de Óscar de la Borbolla.

En realidad, no importa cuántos sentidos tenemos y cuáles son más importantes, lo que importa es la computadora central a la que están conectados esos canales: el cerebro; porque es esta computadora la que procesa esa información, la interpreta, la almacena, la relaciona y la pone a nuestra disposición para ejecutar decisiones. Y aunque algún canal quede deshabilitado o parcialmente entorpecido, el cerebro se las arregla para cubrir los espacios con la información disponible.

Para mí, el "sexto sentido", entendido como sinónimo de intuición, es simplemente la capacidad que tiene la mente de llegar a conclusiones a través de información que parece insuficiente. Malcolm Gladwell en su último libro "Blink", menciona una parte del cerebro que funciona como una habitación oculta a nosotros mismos (inconsciente), en donde se encuentran rápidamente soluciones a problemas complejos a través de finos cortes de información (thin-slicing), y nos permite tomar decisiones en un parpadeo (blink).

Estábamos hablando "offline" el otro día sobre cómo la digitalización del contenido está cambiando las industrias de la música, del cine, de la televisión, la prensa y la editorial (libros).

Para entender cuáles son estos cambios, tenemos que irnos a los conceptos básicos de la información y la comunicación. Los dos más importantes son: el contenido o mensaje, que es el objeto de información o conocimiento que se quiere transmitir entre emisor(es) y receptor(es), y el medio o canal, que es el instrumento a través del cual se transmite el contenido. También es importante, el concepto del código con el que se representa el mensaje (que debe ser entendido por emisor y receptor) y el formato o presentación, (audio, escrito, video, imagen, etc.)

Hay que entender que en la comunicación lo que importa es hacer pasar el mensaje de manera que el receptor entienda exactamente lo que el emisor quiere transmitir... el medio, código, forma en que este mensaje se transmita es, valga la redundancia, solamente un medio para alcanzar un fin, y por tanto, debe usarse lo que sea más eficiente.

Si nos vamos al principio de la historia de la que tenemos registro, el hombre se vio con necesidad de comunicarse con sus contemporáneos y desarrolló un lenguaje hablado usando su cuerpo (boca, lengua, cuerdas vocales) con un código que daba nombres a cada cosa. También se vio con necesidad de dejar conocimiento para las siguientes generaciones y usó los medios a su alcance, metales y piedras, para dejarlo "guardado".... y esto hizo posible el avance de la cultura, de la civilización... y con el tiempo, de la filosofía y de la ciencia.

Esta primera forma de comunicación de labrar símbolos de un código en un medio físico es el origen del libro, que evolucionó desde las paredes de las cuevas, pasando por códices, la invención del papel y de la imprenta, hasta nuestros días.

La Revolución Industrial a finales del siglo XIX, trajo invenciones que permitieron almacenar y transmitir sonidos (telégrafo, teléfono, discos) y posteriormente imágenes (televisión, cintas)... y además permitió crear productos en masa... por lo que surgieron industrias completas alrededor de los nuevos medios masivos de comunicación.

Ahora una nueva revolución ha permitido codificar cualquier cosa (textos, sonidos, imágenes, videos) en 1's y 0's... y almacenarlo en una enorme variedad de dispositivos (celular, iPod, laptop, DVR) y transmitirlo en una red que conecta a todos con todos (Internet)... y esto está al alcance de cualquiera con una sencilla educación digital.

Obviamente esto hace que las industrias cambien. El poder de transmitir información ya no lo tienen unas cuantas empresas, lo tiene todo mundo con acceso a una computadora. Ya no tienes que comprar un medio físico donde está almacenada la información, sino que toda está disponible casi instantáneamente en Internet y me la puedo llevar a donde yo quiera en mi iPod, en mi celular, en mi Amazon Kindle.

Esto no tiene marcha atrás. Las industrias se tienen que adaptar o morir. Y aquí viene el motivo de nuestro debate, ¿le va a pasar a los libros lo mismo que le está pasando a la música, al cine y a la televisión?

Creo que tenemos que tener en cuenta la conveniencia y la inercia histórica del hábito. En el caso de la música, las películas y los programas de TV realmente se vuelve mucho más conveniente escuchar y ver lo que quiera cuando yo quiera. En el caso del libro... realmente todavía no hay nada que le gane a tirarme en cualquier lado a pasar las hojas de un buen libro. Quizás es que el medio es parte de la experiencia de leer. Quizás es que el hábito de leer tiene una inercia de siglos. Quizás es que todavía no le dan en el clavo a la tecnología... pero ya le darán.

martes, 19 de agosto de 2008

Los sentidos


Después de leer tu respuesta, creo que le diste en el clavo, imposible pensar en un mundo perfecto siendo tan imperfecto el ser humano. Así que le daré un giro a mi comentario.

Hace poco me enteré que hay varios restaurantes en el mundo que dedican una noche a que los comensales vivan una experiencia diferente, apagan todas las luces y son atendidos por meseros ciegos. La obscuridad es total, cuando llegas, del hombro de tu mesero eres conducido a la mesa, tienes que tocar la silla para ubicarla antes de sentarte, la comida en realidad no la ves, muchos empiezan a utilizar las manos por que los cubiertos en la obscuridad pierden proporción, los sabores al faltar un sentido, cambian. Al poco rato empiezas a “desarrollar” los otros, agudizas el oído, el olfato el tacto y el sentido del gusto. Y lo que se recolecta esa noche va para ayuda a asociaciones de ciegos además de salir un poco más sensibilizado de lo que viven los carentes del sentido de la vista y por supuesto agradeciendo el tenerla.

Esto viene al caso porque empecé a preguntar la opinión a varias personas de cual consideraban el sentido más importante y cuál sería peor no tener. Algunos opinan que estar sordo te aísla totalmente, pero la mayoría opina que el sentido de la vista es lo peor que puedes perder.
El propósito fundamental de los órganos de los sentidos es recabar información acerca del medio que lo rodea para poder sobrevivir. Captan impresiones las cuales son transmitidas al cerebro y éste las convierte en sensaciones.

Así por ejemplo, es necesario ver qué hay alrededor de uno para evitar cualquier peligro. El sentido del tacto ayuda a los seres, entre otras cosas, a obtener los primeros conocimientos sobre cómo son los objetos que nos rodean. Tocando y palpando los objetos adquirimos conciencia de ellos.
Los sentidos del olfato y del gusto han ayudado a los seres a catalogar los elementos que le pueden servir de alimento. Un alimento que está podrido emite ciertas sustancias químicas que tenemos la capacidad de detectar y sabemos, sea por herencia genética o por aprendizaje, que nos pueden dañar, por lo cual no lo comemos, esto se da hasta en los animales.

El sentido del oído recibe todo tipo de información a través de las ondas que genera el sonido.
Así que sin la existencia de los sentidos no podríamos desarrollar nuestra vida como la conocemos. Si falta alguno, esa existencia es incompleta.

Aquí se me ocurre que se habla mucho del sexto sentido, como el tener una sensibilidad especial para adelantarse a lo que va a suceder, tú que eres tan racional ¿cómo explicarías ese fenómeno que se da en muchas personas?

lunes, 11 de agosto de 2008

Mundo perfecto


Me parecería muy difícil narrar lo que sería un día en un mundo perfecto... porque un día implica que pase tiempo, y cuando pasa tiempo las cosas decaen y un mundo donde las cosas (y las personas) decaen, es necesariamente un mundo imperfecto.

Seguramente mis ideas están predispuestas por una ligera sombra de pesimismo que pasa por mi vida ahora, pero realmente no creo que pueda existir un mundo perfecto en el que 6 mil millones de personas únicas, con una vida finita de duración indeterminada, con una necesidad de tener y de saber infinitas (aunque en distintas proporciones, dependiendo de sus circunstancias)... luchan por convivir día a día gracias a alguna inexplicable motivación generalmente basada en algún ideal abstracto.

Un mundo perfecto tendría que ser uno en el que viviéramos eternamente sin decaer, donde tuviéramos todo y supiéramos todo... pero entonces, ¿cuál es el punto de vivir la vida como la entendemos? El trabajo, la educación, la alimentación, la medicina, la ciencia, la filosofía... ya no tendrían ningún sentido. No necesitaríamos comunicarnos. Todos sabemos todo. Sería una vida en eterna contemplación de la combinación de toda la belleza y el conocimiento compartido por todos, del amor, de Dios... o sea, un porquito como el Cielo, ¿no?

Pero fuera de este "Cielo" conceptual que sería el mundo perfecto... ¿cómo se puede vivir en un mundo perfecto? Una vez tenemos una cosa ya queremos otra, una vez sabemos una cosa surgen innumerables nuevas incertidumbres, una vez comemos y respiramos, hay que volverlo hacer para asegurar la continuidad de nuestra existencia... y esto entre un océano interminable de otras personas que buscan lo mismo.

La única manera posible sería que todos abrazáramos la humildad de conocimiento y de pertenencia, reconociéramos la imposibilidad de saberlo y tenerlo todo dadas nuestras limitaciones físicas y temporales, renunciáramos a esta búsqueda desesperada por tener y saber, y nos concentráramos en vivir con perfección.

Pero esto es imposible, porque la perfección es aburrida. Es más divertido, satisfactorio en el corto plazo aunque devastador en el largo plazo, vivir satisfaciendo uno a uno nuestros propios impulsos de consumir, de placer, de poder, de saber... hasta que se nos agota la vida y atrás no quedan más que cenizas.

Sé que esta respuesta no es lo que esperabas... Quizás esperabas el relato de un día para una persona en una utopía superavanzada tecnológicamente, en armonía con la naturaleza, con sistemas político-económicos más justos, etc. etc. Pero la realidad es que la perfección del mundo depende de la perfección humana, porque el mundo son personas. Por más avances tecnológicos, científicos, sociales, económicos y políticos que haya.... la imperfección humana seguirá reflejándose en ellos.

Creo que tenías alguna idea de algún otro tema del que podemos hablar. Así es que, porqué no me das tus ideas sobre el mundo perfecto y luego empiezas a platicar de algún otro tema interesante al que yo pueda responder después.

viernes, 1 de agosto de 2008

¿Hacia dónde vamos?


Antes de empezar quiero decirte que me encantó tu blog. Por supuesto que son temas que echan andar la imaginación y ésta puede ser todo lo descabellada que quieras, sin embargo tus suposiciones las sustentas con información y eso las coloca en el rango de lo interesante y de lo posible.

Tus preguntas me han tenido todos estos días en la reflexión absoluta, entre los libros de ciencia ficción y de anticipación que he leído, las películas tipo “Gattaca” y “El quinto elemento”, las profecías mayas del 2012 y un poco de desesperanza de ver el mundo como va, se me ocurre que la raza humana no va por muy buen camino.

Hace algunos años tome un curso con un escritor mexicano que se llama Antonio Velasco Piña, el tiene escritos una serie de libros que se llaman: “la mujer dormida debe dar a luz”, “Tlacaelel” y "Regina". Él en este curso decía que durante siglos la humanidad había estado en diferentes estados de evolución, los clasificaba en cuatro: etapa religiosa o espiritual, etapa guerrera, etapa intelectual y etapa de borrego. Y nos decía alarmado que por primera vez en la historia toda la humanidad está colocada en la misma etapa de borrego: adorando el dios dinero, sin ilusión por cambiar las cosas para dejar al mundo mejor, la moda de lo rápido, de lo light, centrados en el ego, sin pensar en el otro, sin crear filosofías sociales, inmunizados al dolor ajeno y centrados en un relativismo de todas las cosas. Decía también que si la humanidad no avanzaba al siguiente estado que correspondería a la etapa espiritual, el planeta iba a desaparecer, porque ya no podía aguantar tan continua agresión sin protestar.

También reflexionaba que algo que ha caracterizado al ser humano, es su falta de memoria. En todas las épocas se ha hablado de cataclismos y de que el mundo se acaba, desde los romanos y los griegos, las profecías de Nostradamus etc. Así que quisiera pensar que el mundo camina a pesar de nosotros y que seguirá de alguna manera, no sé cómo, posiblemente la alta tecnología cambiará algunas cosas de cómo las conocemos ahora, pero el ser humano se irá adaptando sin extrañar lo anterior. Posiblemente dentro de 100 años nos estudiarán como una generación de cambio, de avance desmedido, de romper esquemas y de un vacío tremendo que las nuevas civilizaciones compensarán al desarrollar más el cerebro, prescindiendo de lo material, alcanzando la comunicación por medio de la mente y la energía sin utilizar las palabras.

Siempre he pensado que todo en el universo es circular comienza, continua y cierra el círculo, con diferentes tiempos pero inexorablemente igual. Así que tomando en cuenta la alegoría del paraíso terrenal donde se supone que el hombre convivía con la naturaleza en perfecta armonía, el círculo debe de volver al principio y retomar esa comunicación con todos los seres vivos que nos rodean, incluyendo la tierra. Si pudiéramos saber qué siente cuando la agredimos, dejaremos de hacerlo.

Y siguiendo dentro de los terrenos de la imaginación si tuvieras el poder de cambiar las cosas a tu antojo, ¿cómo sería tu mundo perfecto? Nárrame un día perfecto para ti, y luego yo te narro el mío. ¿Te parece?