Humberto Eco dijo sobre los libros digitales” bienvenido sea todo lo que haga leer libros a la gente”Aunque para la lectura de novelas y ensayos parece que la experiencia dice que aún nada ha superado las ventajas de los libros de papel.
Soy una firme defensora de los libros de papel, tienen una textura y un olor especial. Una de las experiencias sensoriales que más disfruto es ir a una feria del libro cuando están haciendo el montaje, donde miles de libros van saliendo de sus cajas y son colocados en las estanterías. El aroma es inigualable. Los libros son objetos emocionales que los haces tuyos y no es fácil desprenderse de ellos. Entiendo tu punto de que las cosas evolucionan y hay que estar abiertos al cambio porque si no te quedas atrás.
Entiendo que existe la posibilidad de que los libros digitales desplacen a los libros de papel, pero esto no sucederá por lo menos en los próximos cincuenta años, y me alegra que ya no me toque verlo.
Tenemos muy enraizada la cultura del libro de papel, es un objeto en donde puedes sumergirte en una historia que empieza y acaba dentro del propio libro, la concentración no se ve distraída con cosas externas, ya sean botones que apretar o pilas que cargar.
Internet se ha convertido en la fuente de búsqueda de cualquier escrito, articulo, texto, cualquiera puede acceder a ella o cualquiera puede contribuir con su creación, como por ejemplo este blog. Puedes ampliar la información buscando otros vínculos a otras páginas, pero el libro será siendo el libro.
Existe toda una industria editorial que se fue formando a lo largo de los años, verdaderos pioneros que se jugaron la vida publicando libros en regímenes de gobierno donde estaba prohibida cierta literatura y que los lectores estaban ávidos de conseguirla pese a las consecuencias. Un día escuche una frase que la adapté: “Cuando te manchas las manos de tinta es para siempre”. Estas editoriales en manos de intelectuales, gente con ideales, cultos, escritores y poetas que aportaron con sus ideas mejorar el mundo. Es una industria que a pesar de entrar en el rubro de negocios, está en manos de Quijotes, amantes de las letras y de la cultura, que casi siempre pasan de generación en generación, editoriales que empezaron los abuelos, la siguen los hijos y los nietos y todos a pesar de ser competidores es un gremio unido, amigos que se reúnen frecuentemente para mejorarla.
Por otro lado están los libreros, un oficio que se ha ido perdiendo debido a las cadenas de tiendas departamentales que exponen de igual manera cafeteras que libros y ponen a un dependiente que lo único que sabe es buscar el título que le pides en una computadora y te dice si hay o no hay. Pero siguen existiendo librerías donde son atendidas por personas que hacen clientes amigos, que aprenden a descubrir que es lo que te gusta leer y saben recomendarte, lectores consumados que esperan encontrar iguales para hablar de algún libro o de alguna novedad y que ponderan la inteligencia y el conocimiento.
El problema real es que cada vez se lee menos, y cada vez hay más ofertas de libros. Se publica de todo y sin embargo la red de distribución en las librerías cae en manos de intereses y mafias que no siempre llegan los mejores.
Me encontré esta descripción sobre los libros digitales: “Leer en la lámina de tinta electrónica de seis pulgadas es un placer, pero este dispositivo está limitado a texto e imágenes en escala de grises. Tiene también un reproductor MP3 pero sólo sirve para poner música de fondo mientras se lee. Para leer en la cama es bastante más cómodo que un libro convencional. No cansa la vista y, al igual que el papel tradicional, requiere de una fuente externa de iluminación.
En general, la experiencia es muy satisfactoria. La autonomía de la batería es superior a una semana, o, a unas 7.500 páginas. Tiene 200 MB de memoria interna y puede ampliarse con tarjetas SD y Memory Stick. En 200 MB caben unas cuentas novelas, así que el espacio no es un problema. Lee varios formatos de textos, entre ellos PDF y es muy sencillo de usar, basta con arrastrar el archivo al interior del dispositivo, que se muestra como una unidad de memoria externa en el PC.
El único inconveniente que se puede encontrar es la velocidad de refresco de la tinta electrónica y la forma en la que cambia la imagen en pantalla. Es un proceso que dura un segundo y durante el cual la pantalla parpadea. Es un poco molesto durante las primeras páginas. Otro problema que seguro ocurrirá, es el del uso en aviones, probablemente obligarán a apagar el libro en el despegue y el aterrizaje, momentos en los que normalmente se suele leer”.
Así, que este tema da para mucho debate…Se que el engranaje ya está echado a andar y que ira abarcando el mercado como lo han hecho otras iniciativas electrónicas que forman parte ya de nuestra vida cotidiana. Espero que evolucionemos en otras cosas de igual manera.