sábado, 21 de marzo de 2009

Trayectoria de mis ojos el primer día de primavera
















Una terraza, una ventana al mundo.

El sol. El reflejo de la luz en las ventanas de los edificios.

La calle. Los coches circulando desordenadamente. Motores viejos, motores nuevos.

La calle. El vapor elevándose desde el pavimento. El calor primaveral.

Mi vaso. Medio lleno, medio vacío, cada vez menos frío.

La gente. Hombres y mujeres sonrientes, mangas cortas, ojos cubiertos.

La gente. Niños jugando, gritando alegremente. Mundos imaginarios que sólo ellos ven.

La gente. Personas mayores apoyando el peso de la vida en un bastón.

Mi vaso. Vacío. Anunciando la venida de su sucesor.

El agua. Brotes de las fuentes, circulando por las venas escondidas de la ciudad.

El verde. En los árboles alineados en las jardineras. Decorando simétricamente los parques.

El aire. Estático. Ni una brisa. Ni una hoja en movimiento. 

El cielo. Un azul clarísimo interminable. Ni una nube.

El cielo. Las estelas blancas de los aviones enfilados hacia destinos desconocidos.

El cielo. El sol cayendo en el horizonte. 

El sol. El sol. El sol.