Respondiendo a tu pregunta: sí creo que todos tenemos una misión en la vida y es aprender día a día a conocernos y utilizar cada experiencia para crecer. Debemos empezar por saber lo que se quiere ser y hacer durante el trayecto. Las decisiones cotidianas en medio de las circunstancias y las emociones que nos afectan, van construyendo el camino que queremos. Así tomamos contacto con nuestra visión y nuestros valores. Usamos nuestra capacidad de autoconciencia como brújula que nos ayuda a detectar nuestros talentos singulares, nuestra capacidad de imaginar, con el objeto de crear mentalmente una dirección para llegar al fin que deseamos. Estamos en esta vida principalmente para aprender de cada experiencia, de cada situación y así continuar nuestra evolución como seres espirituales.Se dice que no tenemos que “inventar” una misión sino detectarla, recordarla. Todos tenemos un sensor interno, una conciencia moral que nos permite percatarnos de nuestra singularidad y de las contribuciones específicas que podemos realizar, y solo se puede responder a la vida siendo responsables. Esa responsabilidad pasa a ser el criterio, la ética y la congruencia con el que se miden todas las otras cosas de tu vida.
Dependiendo de nuestras aptitudes o cualidades podemos ser líderes, esforzarnos, tomar iniciativas, ser originales, honestos e independientes para inspirar confianza a otras personas a ser mejores. Otros tienen cualidades para ver las dos caras de un problema y tienen la paciencia para ayudar a encontrar soluciones. Otros tienen la facilidad para dar alegría a los demás. Algunos se convierten en especialistas de algún tema y logran ayudar a mantener el equilibrio entre lo material y lo espiritual. Otros se caracterizan por ser justos y dar amor, comprensión y compasión a los que más lo necesitan. Algunos toman conciencia social y sus pasos los encaminan para mejorar a la humanidad, son líderes en grandes corporaciones o países y así pueden influir en el planeta para mejorar las cosas para todos. Ninguna misión puede ser reemplazada. De modo que la tarea de cada uno es única como la oportunidad específica para llevarla a cabo.
Cada uno de nosotros tiene cierto número de roles diferentes en su vida, diferentes áreas o capacidades en las que puede ejercer cierta responsabilidad. Por ejemplo los roles de persona, hijo o hija, hermano o hermana, novio o novia, amigo o amiga, esposo, estudiante, miembro de la iglesia, miembro de un equipo deportivo, etc. La meta es lograr el equilibrio y la armonía en todos.
Encontré unas preguntas básicas que debemos hacernos de vez en cuando: ¿sabes amar a tus semejantes?, ¿te has amado a ti mismo?, ¿has ejercido caridad con humildad?, ¿has sido siempre honesto?, ¿has valorado la vida?, ¿has respetado a las autoridades? ¿Has sido leal a tu palabra?, ¿has tratado de ser cada día mejor? ¿Has sido guía y sostén de quienes te necesitaron? Por eso es bueno hacer altos en el camino para realizar un profundo trabajo interno, dado que es allí donde están todas las respuestas a nuestras preguntas.
Mi pregunta: ¿tú crees que el ser humano ha evolucionado? ¿Somos mejores que antes? ¿Qué significa para ti evolucionar?





