Tocaste un punto que desde mi juventud discutíamos cuando nos sentábamos por horas a arreglar el mundo: ¿nacemos buenos o malos? Yo creo que son inherentes al ser humano las dos condiciones y depende del entorno que florece una u otra. Es absolutamente increíble que de un ser humano salga algo tan sublime como la Capilla Sixtina e igualmente de la mente de otro ser humano salgan los aparatos de tortura que surgieron en la Edad Media.
Aunque también el ser bueno o malo depende de las herramientas con las que ya vienes al mundo: la genética heredada más la personalidad propia. Esto lo he comprobado con un caso cercano de hijos adoptados desde recién nacidos, que viven bajo un mismo techo, comiendo lo mismo, educados por los mismos padres y a pesar de eso, el comportamiento se manifiesta muy influenciado por el origen biológico. Un hijo no deseado, producto de una violación, abandonado en una institución por una mujer de bajos recursos y poca educación, con una deficiencia vitamínica de generaciones atrás, a pesar de ser adoptado por una familia llena de comodidades, dándole buena alimentación, mandándolo a buenas escuelas, su carácter se presenta con problemas de aprendizaje y baja autoestima. Eso sólo lo explica la genética.Cabe aquí señalar que antiguamente, cuando todavía no se establecía la institución del matrimonio por amor, las comunidades escogían con quién se debían casar los jóvenes, y una de las cualidades principales que se tomaba en cuenta era si tenían cuerpos sanos y fuertes para procrear hijos productivos a la comunidad.
Te decía que antes los padres no estaban conscientes de lo que era traer un hijo al mundo con la responsabilidad de formar a un ser humano, veían la llegada de los hijos como más brazos para trabajar y traer dinero a la casa, por lo que cumplían alimentándolo pero no se involucraban en asuntos sentimentales, porque no tenían ni idea.
Esta parte de responsabilidad de los padres es bastante moderna. Mi duda es si ha funcionado esa transformación de roles, los hijos antes vivían con los padres que les había tocado sin cuestionarse mucho, si no les gustaba el techo paterno se iban pronto hacer su vida, la terapia sicológica ni siquiera existía. Ahora después de Freud, los hijos interpretan todos sus males a través del juicio de si sus padres los marcaron de una u otra manera y siempre les echan la culpa. Y a su vez los padres viven con esa culpa de no haber hecho las cosas bien. Así que lo importante es que cuando un hijo crece haga todo un análisis personal, corte el cordón umbilical, perdone de corazón lo que haya que perdonar y empiece a construir individualmente su camino. Cuantos adultos escuchas decir que son perdedores por culpa de sus padres, una posición muy cómoda para no reconocer que el único que vive la vida fracasada es él. Nadie vive la vida por ti…ni tus padres…
Por otro lado, pues no es mi caso. Yo nací con muchos años de diferencia de mis hermanos, con unos padres mayores que me consintieron y adoraron, a pesar de la brecha generacional, cuando crecí me di cuenta que mis padres me habían regalado la mejor herramienta para triunfar en la vida que es la autoestima. Así que cuando tuve hijos mi principal meta fue darles el mismo regalo. Cuando te tienes a ti mismo, cuando no dependes de la aceptación de los demás para ser alguien, cuando crees en ti, todos los contratiempos de la vida son superables y cada caída se ve como un aprendizaje y no como un castigo.
Esta sería la respuesta a tu pregunta de la importancia del amor de un padre en el desarrollo de la vida de un hijo. La autoestima.
Leí una vez, que los hijos aprenden más de los padres de lo que NO dicen que de lo que dicen. Esto significa que un hijo es una esponja y un observador permanente, por supuesto el primer y principal referente de vida son sus padres. Esa imagen diciéndole el mismo día una madre a su hijo que no hay que decir mentiras y cuando suena el teléfono le dice contesta y di que no estoy. Un padre diciendo a un hijo sobre la importancia de la ética y el mismo hijo ver cuando su padre se pasa un alto darle un soborno a la policía para que no lo multen. Todas esas incongruencias son las que en realidad van estructurando la cabeza de un hijo, quizá al principio no entiende nada, pero cuando crece es necesario ,por lo menos ,haberle enseñado la autoestima para que el empiece a crear sus propios conceptos sobre lo que está bien y lo que está mal.
Cierro con una frase de Epicuro que dice: “La felicidad y la virtud son dos hermanas que no se separan jamás”. ¿Qué es vivir con ética para ti?
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