Creo que la mayor parte de los mecanismos de adaptación, como señalaste sobre la evolución del ser humano, se encuentran en el cerebro. Así llevamos miles de años de supervivencia.Las distintas especies humanas contaron con cerebros de distintos tamaños que dotaron al ser humano de la inteligencia necesaria para construir substitutos para la carencia de defensas corporales, como abrigos para el frío, armas para la defensa y cacería o habitaciones para refugiarse. Pero este proceso de aprendizaje y transmisión del conocimiento no fue continuo ni homogéneo, por eso pasaron miles de años antes de que la especie humana pudiera hacerse de rasgos culturales complejos, como el lenguaje articulado, la escritura, el uso de metales o el pensamiento religioso. Ahora creo que pasaran otros tantos años para que esa evolución personal de la que hablas acabe siendo colectiva.
Es triste pensar que hemos avanzado mucho en tecnología pero seguimos peleando territorios, haciendo guerras, con personas que pasan hambre y destruyendo el planeta con una falta de responsabilidad terrible. Tenemos que avanzar hacia otra visión de la vida.
Respondiendo a tu pregunta de: ¿tú quién eres? Me acorde de un relato que leí hace tiempo donde un hombre llegó al cielo y le hace Dios la misma pregunta: ¿tú quien eres?
El responde: -Soy Juan Pérez-
-No te pregunté cómo te llamas. ¿Quién eres?-
-Soy hijo de José y Susana-
-No te pregunte de quién eres hijo-
-Soy padre de Marita y Pedrito
-No te pregunte de quién eres padre-
¿Tu quien eres?
-bueno, pues soy arquitecto-
-No te pregunte qué haces-
Y así se va con el estado civil, el status socio económico, la edad, el domicilio etc.
Recuerdo que desde que lo leí me hice la pregunta de qué respondería a eso:
-Soy una mujer en búsqueda continua de certezas.
-Soy una peregrina de la vida.
-Soy un ser humano tratando de ser mejor y dejar mejor el mundo de cómo lo encontré-
Es muy difícil tener la respuesta a esa pregunta sin decir lo que nos da identidad y nos ubica en la vida.
La última pregunta ¿qué te va a pasar cuando ya no existas? Me parece que vamos a entrar en polémica. Pero va mi respuesta de lo que pienso.
Recuerdas que mi película favorita se llama Powder y trata de un joven que mientras estaba en el vientre de su madre le cayó un rayo en una tormenta y muere la madre pero el nace siendo Pura Energía. (Así la tradujeron al español). Pues algo así me imagino que es lo que pasa. Y digo me imagino, porque nadie ha regresado para dar pruebas contundentes de qué es lo que sucede cuando morimos.
Einstein dijo: “la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma”. Así que sin base religiosa ni sustentada en ninguna ciencia he imaginado una teoría: Que existe una gran masa de luz cegadora, una fuente eterna de energía donde cada uno de los seres vivos que habita en el universo está conectado a esa gran masa a través de un hilo de luz. De ahí que somos todos, un mismo ser y por eso, cada acción que tomamos afecta al resto.
Según nuestra pureza de amor, de crecimiento o de sabiduría, el hilo es más corto o más largo, según nuestra actitud ante la vida es que estamos más lejos o más cerca del TODO.
En nuestro camino por la vida, en la medida que cumplamos nuestra misión y nuestro aprendizaje; lograremos acercarnos cada vez más a esa fuente poderosa de energía alcanzando la meta última que es fusionarnos totalmente. Para eso creo que una sola vida no es suficiente para alcanzarlo. La muerte es como un elevador de tránsito entre el cuerpo material al cuerpo espiritual. Cuando mueres te reciben Seres de luz, tu vida queda archivada como una película a la que puedes observarla como un todo.
Brian Weiss dice: “En este colegio hay un solo salón de clases que se llama Tierra, no todos aprendemos las lecciones al mismo tiempo. “En nuestro aprendizaje no se pasa nada por alto ni se olvida nada”.
Yo te hago las mismas preguntas: ¿quién eres? Y ¿A dónde crees que vas cuando te mueres?
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